Hace un par de semanas conocí a una mujer extraordinaria, fuerte dentro de su fragilidad, estoica, con una claridad y serenidad envidiable. No sé a ciencia cierta que edad tiene pero debe andar por los setenta y tantos y tiene una terrible enfermedad. El síndrome de Reynaud no mata a nadie pero puede destruirlo paso a paso. Mi amiga, a quién llamaré Alicia, está en una fase grave y lo más seguro es que deban cortarle la primera falange del dedo medio, más tarde será el anular y así seguirá progresando su enfermedad y todo eso en medio del dolor constante.Lo que agrava la situación es que está sola. Su marido falleció hace 10 años más o menos y no tuvieron hijos. Tampoco tiene familia ya que ella es Alemana. Todo mal.Que pena más grande y eso me hace pensar en mi vida actual y agradecer el tener una familia que se preocupa por mi y gracias a la cual no me siento sola. Me prometí a mi misma, después de la muerte de mi mamá, nunca más hacerme "cargo" de alguien. Ni perros, ni gatos, ni canarios, acaso plantas pero la Sra. Alicia me está haciendo replantear la situación. No sé, ya veremos.
Hasta la próxima y espero que de un humor más positivo
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