Partí picando cebolla, ajo, un puerro, pimentón rojo y amarillo, zanahoria y perejil ,lo que encontré en el refrigerador en buenas cuentas.
Puse las presas a dorar en poco aceite, ya que salpica para todos lados y puede dejar la cocina hecha un asco difícil de limpiar. Cuando tuvieron ese color dorado obscuro las dejé en una olla aparte, boté el aceite que quedó en la sartén porque es en un 80 %, grasa de pollo, puse aceite limpio y doré las verduras empezando lógicamente por la cebolla , el puerro y el ajo y luego el resto de las verduras y un poquito de sal.
Cuando todo estuvo listo lo agregué al pollo, desprendí los restos del sartén con vino blanco, se lo añadí a la olla, puse una cucharada de concentrado de tomates, sal y pimienta, algo más de agua, algunas hierbas como tomillo y orégano y lo dejé hervir a fuego lento como por 30 a 45 minutos. En realidad depende del tamaño de las presas. A penas éstas estuvieron cocidas las dejé aparte ya que no se trataba de hacer un puré de pollo.
El resto lo dejé cocinar por unos 15 minutos más hasta que la zanahoria estuvo cocida, le agregué 1/2 taza de choclos, 1/2 de arvejitas y 1/2 más de porotitos verdes congelados. Lo mezclé todo con el pollo y junto antes de servir , perejil picado. Un placer !!!!!
El viento se calmó hace rato y dejó un olor a limpio y fresco típico del campo. Los queltehues y zorzales volvieron y sospecho que la lluvia también lo hará en gloria y majestad. El otro día el verdulero me dijo que cuando paraba el viento llegaba la lluvia. Si lo dice él que lleva toda su vida viviendo aquí, quién soy yo para discutirle cuando llegué recién hace 5 meses
No hay comentarios:
Publicar un comentario